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Con tantas distracciones que tenemos constantemente, en algunas ocasiones es difícil mantenernos concentrados, y muchas de estas veces posponemos lo que estamos haciendo por esto, ¿te gustaría saber cómo evitarlo? Continúa leyendo y averigua cómo.
Hoy en día cada vez es mucho más difícil encontrar la concentración necesaria para desarrollar una actividad específica. A diario recibimos miles de estímulos que pueden llegar a activar sin un orden específico distintas partes sensoriales de nuestro cerebro, provocando que un trabajo que no resulte tan estimulante pueda ser percibido como algo tedioso y terminemos desistiendo de él para en su lugar realizar otra actividad que implique menos esfuerzo y que por ende sea más gratificante. Contrario a lo que muchos pueden creer, esta no es una actitud perezosa o desfachatada, la procrastinación es todo lo contrario a ello.
Hoy en Mejora tu vida te contamos qué es la procrastinación y cómo puedes crear hábitos saludables que te permitan combatirla y ser más productivo, ¡no dejes de leer y entérate de los mejores consejos que te ayudarán a mejorar tu calidad de vida!
Cuando dejas de lado una tarea importante para ir a hacer otra actividad que no resulta para nada productiva, estás procrastinando. Cuando se procrastina no se está asumiendo una actitud perezosa, es más, de hecho se emplea muchísima más energía al desarrollar otros trabajos a pesar de ser conscientes de que nos estamos distrayendo de una tarea principal. Los expertos en salud consideran que la procrastinación es una acción completamente irracional que va en contra de lo que consideramos adecuado, pero que aun así no podemos evitar hacer a pesar de saber las consecuencias negativas que podría tener a largo plazo no realizar una tarea en la que necesitamos concentrarnos.
Si alguna vez has pasado horas enteras consumiendo contenido en redes sociales o te has puesto a organizar cosas de las que podrías encargarte en otro momento mientras intentas llevar a cabo un trabajo de la escuela o la oficina, de seguro habrás sentido un malestar emocional que te hace sentir mal contigo mismo por no estar realizando lo que deberías estar haciendo. Este malestar, que en principio es emocional, podría repercutir en otro tipo de sensaciones de mayor complejidad como lo serían el estrés, la depresión y la ansiedad. La procrastinación está relacionada con una sobre estimulación que provoca un desorden sensorial que no nos permite gestionar adecuadamente las emociones negativas. El aburrimiento, la frustración, la baja autoestima o el miedo son emociones que pueden salir a flote frente a determinado trabajo y la procrastinación es la forma más fácil, pero menos sana, que nuestro cerebro encuentra para gestionarlas.
Debido al desarrollo evolutivo que hemos tenido a lo largo de los años, nuestra mente se encuentra programada para buscar bienestar en lo inmediato debido a que esta fue la solución que encontramos para sobrevivir en condiciones extremadamente precarias. Hoy en día la vida contemporánea nos ofrece múltiples comodidades y beneficios que nos mantienen en una zona de confort constante que se refuerza con la procrastinación por lo que cada vez es más difícil enfrentarnos a nuevos retos que nos permitan alcanzar ciertas metas que generen cambios sustanciales en nuestra cotidianidad, pero que algo sea difícil no significa que no pueda realizarse. Si quieres tener mejores niveles de productividad y mejorar la rutina que llevas a diario, intenta implementar alguno de los consejos que te vamos a mostrar a continuación para que puedas combatir la procrastinación y mejorar tu salud emocional.
Aunque la procrastinación esté relacionada con lo emocional, organizar una rutina diaria te permitirá gestionar mejor el tiempo y adquirir hábitos que te permitan tener más disciplina a la hora de desarrollar actividades complicadas. En la web encontrarás múltiples consejos para mejorar tu productividad, pero aquí hemos recopilado esta información en 5 hábitos fáciles y sencillos que puede comenzar a poner en práctica en cualquier momento de tu día a día:
- Gestiona tu energía para que puedas organizar tu tiempo, la procrastinación no tiene que ver con falta de tiempo, por el contrario, tiene una mayor relación con la energía que invertimos en distintas actividades a lo largo del día sin ningún tipo de propósito específico. Descansar, alimentarse bien y tener presente las horas en las que nuestro cuerpo se desenvuelve mejor es importante para organizar el tiempo que disponemos para realizar determinado trabajo. Intenta darle prioridad a las actividades complejas durante las horas de la mañana para que puedas ir reduciendo tu carga laboral durante la tarde y puedas dejar la noche para descansar y recuperar energías para el día siguiente.
- Divide un trabajo complicado en tareas más sencillas, esto te dará la sensación de estar desarrollando distintas actividades que no requieren largas horas de trabajo que pueden resultar abrumadoras para nuestro cerebro. Dividir el trabajo aumentará tus ritmos de productividad, te dará espacios para descansar y te permitirá tener un mayor control de tu progreso. Puedes comenzar con las partes más fáciles de una actividad, como responder correos u organizar un plan de trabajo, para que puedas luego enfrentarte con mayor facilidad a las distintas partes de tu tarea.
- Utiliza planeadores u otro tipo de herramientas para llevar un control de tus actividades, en la web encontrarás distintos programas que te ayudarán a gestionar tus tareas siguiendo un determinado rango de tiempo. Establece horarios de trabajo, metas diarias, horas de descanso y objetivos a mediano y largo plazo a los que pueda llegar siguiendo un control de las actividades que debes realizar, esto evitará que te distraigas y te dará un mayor rango de comprensión que se reflejará en una claridad mental que te permitirá tomar decisiones y llevar a cabo la totalidad de tu trabajo.
- Mantente lejos de las distracciones, activa el modo concentración de tu teléfono y busca un espacio aislado en el que puedas mantenerte alejado de aquellas cosas que podrían llegar a distraerte de tu trabajo. Dentro de tu gestión del tiempo incluye pequeñas pausas en las que puedas hacer uso de tu teléfono para revisar las redes sociales, hacer otras tareas que no sean tan importantes o disfrutar de un pequeño tiempo de ocio que le ayudará a tu mente a descansar y luego retomar el trabajo con muchísima más energía.
- Confía en lo que haces, como te lo comentamos al principio de esta nota la procrastinación está estrechamente ligada a la forma en la que logramos gestionar nuestras emociones, por lo que contar con una buena autoestima y el nivel de confianza suficiente te permitirá enfrentar mejor las emociones negativas que puedan afectar tu salud y bajar tu estado de ánimo. Valora tu trabajo, aférrate a pensamientos positivos y apóyate en otras personas que te den el bienestar suficiente para trabajar en tus emociones sin que estas afecten el desarrollo de tus proyectos.
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